Mantente hidratada
Muchas de nosotras no bebemos suficiente, lo que nos puede hacer
sentir lentas y flojas y podemos confundir la sed con el hambre y
tomar algo de comida cuando lo que en realidad está pidiendo
nuestro cuerpo es algo de beber. Mantenerte bien hidratada es muy
importante, especialmente en climas cálidos o cuando estás
físicamente activa.
Bebe frecuentemente a lo largo del día
Comprueba el color de tu orina. Puede parecer extraño, pero
mirar tu orina es una de las formas más fáciles de ver si estás
hidratada.
Fíjate en que tu orina sea de color pálido
Si es de un color amarillo más oscuro, necesitarás beber un poco
más. Varía lo que bebes, el té y el café cuentan en la ingestión de
líquidos, pero trata de incluir o alternar con otras bebidas, como
agua, infusiones, o zumos de frutas. Puede que tardes en sentir la
sensación de sed, así que piensa en las veces del día en que te
sientes sedienta; trata de anticiparte y beber más.
Llévate agua a la cama
Ten un vaso de agua junto a la cama y toma pequeños sorbos
cuando te despiertas durante la noche.
Perder líquidos
Es probable que pierdas más líquidos si pasas el día en una
oficina o en un coche con aire acondicionado, viajas en transporte
público en el que puedes pasar calor, pases el día al aire libre
con calor o trabajes en el jardín o en tu casa. Acuérdate de beber
un poco más de lo habitual esos días.
Haz que sea más apetecible
Añade algo de hielo al agua o mantenla fría en el frigorífico.
¿Y por qué no tomarte un refresco sin azúcar y beberlo en un vaso
de vino? ¡Lo bien que pueden saber las bebidas sin alcohol!