Si resulta que siempre te falta tiempo y tienes que ir deprisa
todo el día, te ofrecemos unas ideas sencillas para ayudarte a
planificar y encajar las horas de las comidas en tu ocupada
vida.
No te saltes comidas
Saltarse comidas no ayuda a perder peso, sólo te deja hambrienta
y vulnerable para comer sin control.
La lista de la compra
Planifica tus comidas para la semana y haz una lista de la
compra para comprar sólo lo que necesitas y que las ofertas no
desvíen tu atención. Tu planificador de comidas crea una lista de
la compra, de forma que puedes planificar lo que necesitarás
comprar para las siguientes semanas.
Ve un paso por delante
Si tienes congelador, asegúrate de que tienes preparadas una o
dos comidas sanas para tomarlas esos días frenéticos en los que no
tienes tiempo para cocinar. Ten a mano unas cuantas bolsas de
verduras congeladas para poder cocinarlas rápidamente y evitar
tener que pelar y cortar verduras frescas.
Si estás fuera, no te limites a comer deprisa un snack. Lo que
tienes que hacer es planificarte con tiempo y comprar o llevarte de
casa un sandwich y una pieza de fruta y sacar tiempo para el
almuerzo. No te preocupes por tomarte algo de tiempo; serás más
productiva después de comer adecuadamente.
Sólo una comida
Márcate una comida y asegúrate de que la haces todos los días.
Si estás acostumbrada a comer deprisa y corriendo durante el día,
entonces lo mejor será empezar con el desayuno o la cena.